El Centro Nacional de Consultoría publicó una
encuesta que revela que en Colombia el conflicto armado no es la
principal preocupación de los ciudadanos. Por el
contrario, los temas de
corrupción, pobreza y desempleo ocupan los primeros lugares.
La encuesta, realizada por la red Mundial de
Empresas Independientes de Investigación de Mercados(WIN-Gallup
International), muestra las
principales preocupaciones que afronta el mundo este año, y qué tanto éstas inquietan a los
ciudadanos.
A los
colombianos, lo que más
les preocupa es la corrupción, con el 19%; la pobreza y la brecha entre ricos y pobres,
con 18%; el desempleo,
en un 13%; mientras que las guerras y
conflictos están en el cuarto lugar, con 10%, y el terrorismo con 7%.
La
corrupción en Colombia ha llegado al punto donde se puede decir que existe
toda una organización de diferentes tipos para llegar a desfalcar
al Estado. Según el periódico el Universal en su columna del 6 mayo de 2011
Define que la corrupción” Es un híbrido que permea a todas las clases sociales,
en el que el gobernante o los políticos buscan su propio beneficio”. “La hay en
todas partes, hasta en los países más desarrollados, lleva a la desconfianza e
ineficacia del estado”.
¿La
corrupción incide en el plan nacional de desarrollo?
“Claro
que sí, eso es lo que tiene al sector público quebrado por malos
comportamientos en la salud, en las pensiones, en las concesiones de carreteras
y por mal manejo en los programas de prevención. No hay duda de que el estado
social, que es la base para una sociedad justa, está en una situación de
quiebra”, aseguró el analista económico y ex ministro de Hacienda, Eduardo
Sarmiento Palacio.
¿Afecta
a distintas partes de la economía?
Para el
subdirector del centro de investigaciones para el Desarrollo de la Universidad
Nacional, Germán Nova, “la corrupción es un tema que desestimula la inversión
directa, o sea la de las empresas, mientras que para los capitales golondrinas
no influye, pues vienen buscando ganancia rápida, un rendimiento que les
garantiza el mercado y cuando cambia la situación se van, entonces para ellos
no influye.
Otra
alarma la enciende el decano de la Facultad de Economía de la Universidad de
los Andes, Alejandro Gaviria, quien opina que la corrupción hace que los
programas destinados para el bienestar de la población se vean afectados.