sábado, 9 de abril de 2016

En la lectura los límites del principio de autonomía consideraciones filosóficas y bioética que se encuentra en la Revista Selecciones de Bioéticas de la Pontificia Universidad Javeriana, del Escritor Francesc Torralba Rosellò, expresa que la autonomía del paciente, considerado como agente moral, no debe comprenderse de forma excluyente y menos aún de forma absolutista, sino que la autonomía humana -y también la del paciente- debe contemplarse desde su radical vulnerabilidad y dinamicidad
Pero existen diversas formas de entender el término Autonomía porque puede entenderse como una realidad propia a la que no la rigen ninguna ley externa pero que en muchos casos no es compatible con ellos.
La autonomía se puede analizar por distintos niveles, primero una autonomía como ausencia de coacción externa, en otro campo la autonomía como libertad de elección, en otro nivel se `puede ver la autonomía como una elección basada en la racionalidad de un consentimiento informado; por último se puede visualizar la autonomía como una elección basada en el reconocimiento y asunción de determinados valores morales auto elegidos.
Desde otro punto de vista se puede visualizar la autonomía como la capacidad de querer algo, de obrar de una manera voluntaria y de acuerdo a las propias fuerzas pero sin dejar de lado los condicionantes políticos, sociales y hasta religiosos.
Pero es de entender que la autonomía es dinámica, es decir, que es cambiante de acuerdo a la edad, a la madurez psicológica y ética de cada ser humano. Es de entender que El respeto por la autonomía de quienes disponen de ella constituye un principio moral básico para un amplio abanico de filosofías morales. Una restricción fundamental a este principio consiste en que el respeto a la autonomía exige el respeto por la de cuantos se encuentran potencialmente afectados.
Es de anotar que la autonomía de una persona no es la autonomía de la decisión, sino la capacidad que tiene de reflexionar bajo los condicionamientos externos como políticos y sociales y los internos como la ética, la religión. Todo lo anterior ligado a su propio ser e integralidad, a sus necesidades a su desarrollo y a sus metas, pero la autonomía de cada persona se debe entender desde la misma vulnerabilidad de los seres humanos pero siempre respetando la dignidad humana, sin dignidad no hay autonomía, pero esta debe ser responsable y auto reguladora.

Cabe anotar que en todas las situaciones médicas existe una brecha muy grande entre la autonomía absoluta del paciente y el autoritarismo total del médico, por eso en ese tipo de relaciones debe primar la confianza, entre el médico y el paciente, esto con el fin de evitar evadir responsabilidades de unos y otros.

Referencia Bibliográfica: Revista Selecciones de bioética (2004). Instituto de Bioética-cenalbe. Bogotá, Colombia. Recuperado 08/04/2016. Disponible en: http://puj portal.javeriana.edu.co/portal/page/portal/Bioetica/1pdfs_docs/Tab/seleccionesNo.5.

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